José Manuel MARROQUIN

Genealogía José Manuel MARROQUIN

Personajes políticos de América del Sur y Central

ColombianoNacido/a José Manuel MARROQUIN RICAURTE

Presidente de Colombia 1900-1904

Nacido/a el 06 Agosto 1827 en Bogotá, Gran Colombia

Fallecido/a el 19 Septiembre 1908 en Bogotá, Colombia

Árbol genealógico

Señalar un error

Este formulario permite señalas un error o un complemento a la siguiente genealogía: José Manuel MARROQUIN (1827)

Más informaciones

José Manuel Marroquín Ricaurte (Bogotá, 6 de agosto de 1827-ibidem, 19 de septiembre de 1908), llamado "El Señor de Yerbabuena"[2]​ fue un escritor, humanista, estadista, periodista y político colombiano, miembro del Partido Conservador Colombiano.
Destacado escritor, se considera uno de los grandes exponentes del género costumbrista en Colombia, así como mecenas de la escritura como cofundador de la Academia Colombiana de la Lengua. Entre sus obras literarias, sobresalen sus cuatro novelas: El Moro, Entre primos, Blas Gil y Amores y leyes; y también sus artículos literarios, tanto en prosa como en verso. También destacó como periodista, fundó con sus colegas el periódico El Mosaico, colaborando con Jorge Isaacs, Eugenio Díaz Castro y José María Vergara.[3]​
Pese a que estaba en contra de las malas prácticas políticas,[3]​ fungiendo como vicepresidente de Colombia entre 1898 y 1900, le dio golpe de estado a su fórmula presidencial y tomó el poder, gracias a un complot con los miembros de los partidos políticos tradicionales. Fue presidente entre 1900 y 1904, gracias a un golpe de estado cívico[4]​[5]​ y es tristemente recordado como un gobierno corrupto, poco experimentado y hábil, y abiertamente ineficaz, a pesar de haber sido un gobierno conformado por intelectuales y eruditos, incluyendo al mandatario Marroquín.[6]​
...   José Manuel Marroquín Ricaurte (Bogotá, 6 de agosto de 1827-ibidem, 19 de septiembre de 1908), llamado "El Señor de Yerbabuena"[2]​ fue un escritor, humanista, estadista, periodista y político colombiano, miembro del Partido Conservador Colombiano.
Destacado escritor, se considera uno de los grandes exponentes del género costumbrista en Colombia, así como mecenas de la escritura como cofundador de la Academia Colombiana de la Lengua. Entre sus obras literarias, sobresalen sus cuatro novelas: El Moro, Entre primos, Blas Gil y Amores y leyes; y también sus artículos literarios, tanto en prosa como en verso. También destacó como periodista, fundó con sus colegas el periódico El Mosaico, colaborando con Jorge Isaacs, Eugenio Díaz Castro y José María Vergara.[3]​
Pese a que estaba en contra de las malas prácticas políticas,[3]​ fungiendo como vicepresidente de Colombia entre 1898 y 1900, le dio golpe de estado a su fórmula presidencial y tomó el poder, gracias a un complot con los miembros de los partidos políticos tradicionales. Fue presidente entre 1900 y 1904, gracias a un golpe de estado cívico[4]​[5]​ y es tristemente recordado como un gobierno corrupto, poco experimentado y hábil, y abiertamente ineficaz, a pesar de haber sido un gobierno conformado por intelectuales y eruditos, incluyendo al mandatario Marroquín.[6]​
Fue bajo su gobierno que el departamento de Panamá se separó de Colombia gracias al apoyo militar y económico de los Estados Unidos. También dio cierre a la Guerra de los Mil Días que inició unos meses antes de iniciar su gobierno. Durante su gobierno se firmó el tratado Herrán-Hay, donde Colombia le cedía los derechos del Istmo de Panamá a los estadounidenses. También se organizó el sistema educativo a nivel nacional y se fundó la Academia Colombiana de Historia.[7]​


Biografía
José Manuel Marroquín nació en Santafe de Bogotá, el 6 de agosto de 1827, en el hogar formado por José María Marroquín y Trinidad Ricaurte Nariño, dueños de la hacienda Yerbabuena. Sus padres murieron cuando aún era un niño, por lo que su educación quedó a cargo de sus tías. A pesar de ello, el patrimonio familiar le permitió educarse con calidad.


Trayectoria
Estudió en la escuela de Mateo Esquaqui, y luego ingresó al Seminario Conciliar de la Compañía de Jesús en Bogotá, donde cursó literatura y filosofía, a pesar de que no se graduó como universitario y de que se fugó de allí.[2]​[8]​[9]​ Posteriormente estudió jurisprudencia en el Colegio de San Bartolomé.
Se dedicó al periodismo, y con los escritores José María Vergara y Eugenio Díaz Castro fundó el periódico El Mosaico. En este periódico llegó a dar empleo al escritor Jorge Isaacs por breve tiempo. También se dedicó a la administración de su hacienda, por lo que se le llegó a conocer como "El Castellano de Yerbabuena" y el "Señor de Yerbabuena".[2]​
En 1871 hizo parte de los estudiosos que fundador la Academia Colombiana de la Lengua, dirigidos por los escritores y políticos conservadores Rufino José Cuervo y Miguel Antonio Caro. La academia es la más antigua de su tipo en América Latina.[10]​
En su labor docente, dictando clases en un colegio que el mismo fundó, Marroquín se dedicó a la elaboración de textos didácticos; se destacan entre ellos, Lecciones de urbanidad, adaptado a las costumbres colombianas; Tratados de Ortología y Ortografía de la Lengua castellana, con numerosas ediciones en Colombia y en otros países de Hispanoamérica; Lecciones elementales de retórica y poética; Diccionario ortográfico y Exposición de la Liturgia.
Marroquín destacó como escritor costumbrista, satírico y un gran erudito. Colaboró en varias publicaciones periódicas; escribió obras didácticas, calificadas como "trabajo perfecto" por el académico español Juan Eugenio Hartzenbusch. Asimismo, artículos de costumbres, literarios y filológicos; estudios biográficos e históricos y muchas poesías de carácter festivo.


Candidatura presidencial

En 1898 el ambiente político era tenso, dada la polarización que vivía el país a causa de la Regeneración iniciada por Rafael Núñez en 1886 cuando era presidente del país. El entonces presidente Miguel Antonio Caro -amigo de vieja data de Marroquín- apostó por continuar con su legado apoyando la candidatura de un octogenario e influyente abogado llamado Manuel Antonio Sanclemente, de la facción conservadora nacionalista.[6]​
Marroquín fue llamado a ser la fórmula vicepresidencial de Sanclemente cuando tenía 71 años. La razón por la que Caro apostó por dos ancianos para sucederlo era la viabilidad que tenía para influenciar sus decisiones y porque se encontraba inhabilitado para candidatearse de nuevo para las elecciones de 1898. Pese al apoyo del presidente de turno, Marroquín no había tenido ninguna experiencia política previa.[11]​
Sanclemente y Marroquín se enfrentaron a los liberales, dirigidos por Miguel Samper Agudelo; y contra los conservadores puristas, liderados por el veterano militar Rafael Reyes Prieto. Pese a que se sabía desde el comienzo que la contienda podría ganarla Samper, inesperadamente Sanclemente y Marroquín barrieron en las elecciones, no exentos de sospechas de fraude electoral.[11]​


Vicepresidencia (1898-1900)

Elegido Sanclemente, éste tuvo que encargarle el poder a Marroquín quien ejerció la presidencia provisional entre el 7 de agosto y el 3 de noviembre de 1898, dado que siendo octogenario y con origen de tierra cálida -era nacido en Buga, municipio del actual Valle del Cauca- Sanclemente sufrió una desmejora en su salud. Marroquín entonces asumió la presidencia interina mientras Sanclemente se recuperaba.
Entre las medidas que adoptó Marroquín se encontraban la derogación de facultades extraordinarias dadas al presidente en la Constitución de 1886, la adopción de una ley de prensa impulsada por el liberal Rafael Uribe Uribe, y la relajación de las medidas represivas del sistema electoral colombiano vigente en ese momento.[6]​ Sin embargo, cuando Sanclemente recuperó el poder, se mostró en contra de las medidas adoptadas por su vicepresidente, lo cual derribaría en una conspiración que lo sacaría del poder dos años después.[9]​
El 17 de octubre de 1899 se desató la Guerra de los Mil Días, ocasionada por la negativa de Sanclemente de darle participación a los liberales en el poder. Marroquín tampoco hizo nada por evitar el inicio de las hostilidades.[6]​


Presidencia (1900-1904)


Golpe de Estado de 1900

Marroquín encabezó una rebelión del Partido Conservador que estableció una alianza con el jefe del Partido Liberal, Aquileo Parra, deponiendo al presidente Sanclemente del Partido Nacional, el 31 de julio de 1900, estando el anciano presidente retirado en el municipio cercano de Villeta, por su intolerancia al clima de Bogotá.[11]​
En la mañana comenzaron las primeras acciones hasta que a casi la media noche del 31 de julio, los cañones de la Plaza de Bolívar estallaron al unísono, dando el anuncio de la caída de Sanclemente y el comienzo de la era Marroquín. La conspiración, que se venía tramando desde finales del mes, se nutrió del resentimiento cosechado por Marroquín desde 1898 y del interés de los conservadores por controlar el gobierno sin dar participación a los liberales.[11]​ La rebelión tomó por sorpresa a Caro, quien no previó que Marroquín fuera capaz de tal acto.

Asumió el poder con 72 años y una de sus primeras medidas consistió en poner bajo arresto a Sanclemente, a quien se acusó de ser un senil y ser incapaz de gobernar durante la guerra.[11]​


Gabinete ministerial


Educación
Como educador y humanista con experiencia que era, Marroquín dio importancia a la educación en su gobierno y de hecho, fue la única obra en la que verdaderamente sobresalió dado el panorama sombrío de su período. Reformó el modelo educativo en su país mediante la ley 39 del 26 de octubre de 1903.
La educación se dividió en un sistema escolar y universitario, dividiendo la enseñanza oficial en primaria, secundaria, profesional, industrial y artística, modelo que se mantiene hasta la fecha. Para la educación rural, Marroquín estableció la enseñanza en temas agrícolas, industriales y comerciales. En adición, en 1902 fundó la Academia Colombiana de Historia.[6]​


Economía
Marroquín recibió un estado en plena guerra civil, y la mayor parte de su período las finanzas estatales giraron en torno a la financiación del conflicto. La inflación rebasó los niveles normales del mercado y la economía nacional terminó arruinada por el largo conflicto. Esos niveles inflacionarios terminaron por alejar a los inversionistas extranjeros del país,[12]​ sumado a que se ordenó de forma descontrolada la emisión de papel moneda para intentar frenar el déficit fiscal.[6]​
En adición, había recibido del anterior gobierno la caída de la cotización internacional del café en 1896, lo que generó un descontento importante entre los cafeteros del país. Sus medidas arancelarias no mejorar el problema, ya que de manera negligente Marroquín grabó más las exportaciones.[6]​


Conflicto interno


La Guerra de los Mil Días

En su gobierno durante la Guerra de los Mil Días, enfrentó las guerrillas en combates que cubrieron la mayor parte del territorio nacional, especialmente la Costa Atlántica y Panamá, donde los revolucionarios recibieron la ayuda de tropas extranjeras procedentes de Nicaragua, Venezuela y Ecuador, destacándose la Batalla de Carazúa el 13 de septiembre de 1901, donde el ejército de Colombia vence a las fuerzas invasoras venezolanas.
En adición, el gobierno gastó cantidades exorbitantes de dinero del erario en la adquisición de armamento y equipo para las tropas conservadores, pese a que al final, los mal armados campesinos liberales se impusieron por la destreza de su líder, el general Benjamín Herrera. En contraste, los conservadores no pudieron convencer a su amado líder Rafael Reyes de unirse a la causa, dado que él era disidente del conservatismo y estaba en oposición a Caro y Marroquín.[6]​
Con la firma de los tratados de Neederlandia y Winscouisn,[13]​[14]​[5]​ dio por terminado el conflicto que, aunque había terminado en noviembre de 1902, la lentitud con que viajaban las noticias hizo que la paz y el restablecimiento del orden público no se declararan hasta el 1 de junio de 1903[6]​. La guerra dejó un saldo de 100 000 muertos.[15]​ Acabada la guerra, y por medio del Decreto 933 de 1903 le otorgó el indulto a combatientes liberales de las regiones de Cundinamarca, Boyacá, Santander y Tolima.[15]​


Consagración al Sagrado Corazón

A raíz de los estragos causados por la Guerra de los Mil Días y la cantidad de muertes que se derivaron de este conflicto, el prelado de Colombia, Monseñor Bernardo Herrera Restrepo -Arzobispo de Bogotá- solicitó al papa León XIII la consagración del país a la devoción del Sagrado Corazón de Jesús.[16]​[17]​
La consagración se hizo efectiva y por medio del decreto 820 de mayo de 1902, el presidente Marroquín declaró la consagración del país, además de autorizar la construcción de un templo católico en honor a la devoción, conocida en la actualidad como Iglesia del Voto Nacional, basílica bogotana ubicada en Los Mártires (centro de la ciudad), y que es un símbolo nacional y patrimonio cultural. Ése hecho derivó en la denominación popular de Colombia como el "País del sagrado corazón".[18]​[19]​[20]​
La devoción se celebraba cada 28 de junio como fiesta nacional, hasta 1994, cuando una sentencia de la Corte Constitucional decretó el fin de la devoción como práctica estatal, ya que el Presidente de la República era quien dirigía la ceremonia. El primero de ellos fue José Manuel Marroquín, durante 1903 y 1904, y el último fue el liberal César Gaviria.


Política exterior


La pérdida de Panamá y relación con los Estados unidos.

Debido al estado de ingobernabilidad en que se encontraba el país por la Guerra de los Mil Días, los Estados Unidos aprovecharon la coyuntura para imponer un tratado que le concedía privilegios sobre el territorio panameño, con el objeto de construir un canal interoceánico. Dicho tratado recibió el nombre de Herrán-Hay y principalmente otorgaba a los Estados Unidos una franja de 5 kilómetros de lado y lado del canal y control sobre las costas marítimas.
El gobierno de Marroquín apoyó el tratado pero el senado colombiano, controlado e influenciado por Miguel Antonio Caro[11]​, lo rechazó, lo que desató la furia del presidente Theodore Roosevelt, el cual decidió apoyar a Panamá en sus intenciones separatistas.
El tratado Herrán-Hay tiene sus antecedentes en el infame Tratado Hay-Pauncefotese de 1901, con el cual los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido declaraban su interés de establecer relaciones comerciales con Panamá, declarando la zona como de importancia económica, y permitiendo la intervención norteamericana en la zona, dada la inestabilidad política y económica que provocaría la guerra en Colombia a las naciones del mundo.[6]​[21]​[22]​ De hecho, por medio de ese tratado, Roosevelt envió tropas norteamericanas a Colón, pero Marroquín jamás protestó por la violación a la soberanía colombiana.

Secretamente Marroquín acordó con Roosevelt el desembarco de los marines estadounidenses en la zona para adherir a estos a la causa antiliberal, lo que favoreció los deseos independentistas de los panameños.Pese a la solicitud del general Herrera para que se declarara neutrales las ciudades panameñas de Colón y Panamá, y la zona férrea de la región y así evitar la polarización, Marroquín se negó.[6]​ El gobierno colombiano entonces tuvo que lidiar con las guerrillas separatistas del istmo hasta que éstas proclamaron el 3 de noviembre de 1903 la separación de Panamá de Colombia mediante carta de notificación al canciller Felipe F. Paul, ubicando buques de guerra en territorio panameño a fin de evitar una respuesta militar de Colombia.


Consecuencias
La pérdida del istmo representó una derrota económica para el país, que entró en una profunda recesión además de la guerra que estaba viviendo. Pese a esta vergüenza nacional, los liberales decidieron reconciliarse con el gobierno conservador para unir fuerzas y juntos intentar recuperar el control de la zona, pero nunca se dio la anhelada unión.
El fracaso del gobierno, sin embargo, derivó en tres intentos infructuosos por recuperar la zonaː Primero, Marroquín protestó ante la comunidad internacional por la intervención estadounidense en Panamá, pero la comunidad internacional estaba más interesada en los beneficios del canal interoceánico que en la violación de la soberanía colombiana; segundo, envió a Rafael Reyes a la zona con un ejército dispuesto a recuperar la zona por la fuerza, pero los estadounidenses enviaron el barco SS Mayflower (PY-1); y tercero, el Congreso ofreció a Estados Unidos la ratificación del Tratado Herrán-Hay, pero el gobierno norteamericano se mostró inflexible con los agentes diplomáticos de Reyes, y concluyeron que Marroquín esperaba una indemnización más alta de la que se había pactado en el tratado.[6]​


Controversias
Durante su mandato se llevó a cabo gran parte de la Guerra de los Mil Días y la Separación de Panamá de Colombia, lo que lo convierte en uno de los peores presidentes de Colombia, pese a que por cuenta propia intento profundizar en otros asuntos como, naturalmente, la educación, ya que era un hombre de letras, no un político. Los historiadores actuales concluyen que su nula experiencia política y el influjo que ejerció Caro en su gobierno fueron determinantes de su desastroso período.[6]​
De acuerdo con los historiadores, de haberse aceptado el Tratado Herrán-Hay, Colombia no hubiese perdido Panamá, dada la buena trayectoria de cancilleres que ha tenido el país y quienes hubiesen logrado renegociar el acuerdo con los estadounidenses décadas después. La buena acogida de Marroquín no se pudo imponer a la negativa de Caro, quien puso al Senado en su contra. Las labores diplomáticas de Marroquín no ayudaron mucho a mejorar la situación, ya que se sabe que envió a dos delegados a la zonaː su canciller Carlos Martínez Silva, y su ministro de Guerra, José Vicente Concha; y a ambos, insólitamente los desautorizó.[6]​
Al respecto de la situación de abandono en que estaba Panamá, se sabe que el presidente Marroquín nunca conoció el mar, lo que demuestra el poco interés que tenía en apersonarse de la situación en el lugar de los hechos.[23]​ No sólo eso era cierto, sino que se sabía que Marroquín jamás había salido de su natal Bogotá, por lo que tenía poco o nulo conocimiento de la geografía del país que estaba intentando gobernar. En conclusión, varios autores insisten en que, dada su falta de visión política, se dedicó a gobernar el país como se se tratara de una de las haciendas que hábilmente administraba.[6]​


Postpresidencia
Marroquín, luego de terminado su tortuoso período, dejó el cargo y se dedicó a la enseñanza, alejándose de la política permanentemente. Se recuerda su infame frase al final de su gobiernoː[11]​



José Manuel Marroquín murió en Bogotá, Colombia, el 19 de septiembre de 1908, a los 81 años. Fue enterrado en el cementerio central de la ciudad, en donde reposan sus restos en la actualidad.[24]​


Familia
José Manuel Marroquín era hijo de dos importantes hacendados de Cundinamarca y descendía de importantes políticos que fueron claves en la Independencia de Colombia.


Ascendencia
Su padre era José María Marroquín Moreno, quien estaba casado con Trinidad Ricaurte Nariño.
Trinidad era sobrina por línea materna del humanista y prócer de la Independencia colombiana, Antonio Nariño Álvarez, por ser hija de la hermana de Nariño, María Dolores Nariño Álvarez. Nariño era así mismo el padrino de bodas de María Dolores y su esposo. A su vez, Trinidad era hija del abogado de la Real Audiencia, José Antonio Ricaurte.
Así mismo, Trinidad era pariente del compañero de armas de Nariño, Antonio Ricaurte Lozano, héroe de la Independencia colombiana al servicio de Simón Bolívar. Ricarte pertenecía a una importante familia de militares y nobles criollos, ya que además era sobrino del marqués de San Jorge, Jorge Miguel Lozano, y primo del hijo de Lozano, Jorge Tadeo Lozano.


Matrimonio y descendencia
José Manuel Marroquín contrajo matrimonio con su prima Matilde Osorio Ricaurte, hija de su tía materna Antonia Ricaurte Nariño. Con Matilde, Marroquín tuvo a sus nueve hijosː Antonia, Andrés, Lorenzo, Inés, José Manuel, María Rosa, José María, María Rita y María Josefa Marroquín Osorio.


Obra


Novela
1896 Blas Gil
1897 El Moro
1897 Entre primos
1898 Amores y leyes


Poesía
La Perilla
La serenata
El cauce del río
La vida del campo
La vida y la muerte
Ahora que los ladros perran
Estudios sobre la historia RomanaTambién realizó colaboraciones con la revista Biblioteca de Señoritas, donde publicó varios poemas.


Tratados
Como

1858 Tratado completo de las variedades de bareto castellano
1858 Tratado nemotécnico de Ortografía Castellana
1886 Lecciones de urbanidad
1908 Historias, cuentos y otros escritos viejos
1915 Don José Manuel Marroquín íntimo
1929 Discursos académicos y otros escritos sobre filología y corrección del lenguaje


Diccionario
Diccionario ortográfico


Referencias


Enlaces externos
Datos autobiográficos.
Presidentes de Colombia.
Reseña de El Moro, en la enciclopedia NoguerEl contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal, publicada en español bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual 3.0.



Biografía aportada por Wikipédia (ver el original) bajo licencia CC BY-SA 3.0


 

Orígenes geográficos

El siguiente mapa indica los lugares de origen de los antepasados del personaje.

Descargando... Al descargar la tarjeta se ha producido un error